Si alguien se decidiese a mapear
internet, Facebook estaría en las antípodas de la privacidad. No
han sido pocas las veces que la dirección ha tenido que atajar conatos de
revueltas tras tomar decisiones acerca de la gestión de datos personales que no
han sido entendidas por su gruesa comunidad. Junto a Google, es uno de los
lugares donde más complicado resulta dibujar la frontera entre lo que es público
y lo que no.
Sin embargo, en una sorprendente
decisión para propios y extraños, el sitio menos privado de internet ha decidido sumergirse en la zona más
anónima de internet. Y es que la red social ha habilitado una versión de
sus dominios para TOR ('The Onion Project', antes The Onion
Router), un proyecto de origen militar que ha conseguido crear una
red en la que navegar de manera completamente secreta sin poder ser rastreado.
Este canal pertenece a lo que se ha bautizado como Deep web (Web Profunda),un entorno que ha crecido en usuarios desde que explotase el 'caso Snowden' y que ha sido objeto de muchos esfuerzos por parte de la NSA y otras
agencias estatales que buscan el medio para descifrar estas comunicaciones.
«No eres anónimo
para Facebook cuando te conectas»
«No eres anónimo para Facebook
cuando te conectas, pero proporciona un gran beneficio a aquellos usuarios que buscan la seguridad y la privacidad»,
asegura en un post Runa Sandvik, una joven que trabajó para TOR como
desarrolladora y que ha asesorado a la compañía de Mark Zuckerberg, la primera
de Silicon Valley que emprende una aventura de esta naturaleza. «Se obtiene en base a la censura y la vigilancia local pero
añade una capa de seguridad en la parte superior de la conexión», agrega esta
portavoz.
Esta protección 'extra' funciona de
la siguiente manera: al acceder con el 'software' de TOR, rebota las conexiones
de los diferentes perfiles dando tres saltos cifrados adicionales
a servidores escogidos al azar en internet. Es decir, que una señal en
principio procedente de Japón, puede remitir a Inglaterra y, por último, a
Rusia, lo que hace que cualquier intento de detectar el origen sea mucho más
complicado.
Sin rastrear la
IP
Hasta ahora, cualquier intento de
conexión mediante TOR, que impide rastrear la IP (una especie de matrícula de
los equipos conectados), la web lo identificaba como una posible amenaza. Esto
obligaba a hacer una serie de verificaciones que podían dejar al descubierto
parte del tráfico pudiendo desvelar la posición.
La comunidad suele defender que TOR es una herramienta muy útil para evadir la censura allá donde hay regímenes dictatoriales, para evitar
el escrutinio de autoridades gubernamentales o simplemente para satisfacer las
ansias de 'geeks' obsesionados con la seguridad.
Sin embargo, sus detractores suelen
decir que el anonimato que proporciona lo convierte en un resguardo para un puñado de cibercriminales. «No solo lo utilizan los criminales», explicaba Sandvik en una
conversación anterior con este periódico. La joven hablaba entonces de los
negocio de los datos que explotan gigantes como Google. «No se trata de
esconder nada. Lo que hago en internet no es secreto, pero no es asunto de
terceros»
Fuente: ABC.es

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