Rusia lleva un tiempo asomándose a
la actualidad tecnológica mundial: ya os hablamos aquí de Pavel Durov, el excéntrico emprendedor ruso que vendía la red social VKontakte al
tiempo que lanzaba el hoy pujante servicio de mensajería Telegram.
Por eso merece nuestra atención el
artículo que The Next Web publicó hace unos días: Lo que Occidente necesita
saber acerca de la escena tecnológica rusa, firmado por Nick Davidov, director
de Inversiones de iTech Capital.
Lo que
Occidente «necesita» saber
El artículo comenzaba afirmando que
«para muchos inversores de Occidente, hacer negocios en Rusia puede
parecer un paso hacia lo desconocido. Sin embargo, estos temores son
infundados (…) las diferencias en las prácticas de negocio entre el Oeste y el
Este son cada vez más pequeñas».
El autor aportaba una serie de datos
para argumentar que Rusia podía terminar convirtiéndose «en uno de los mercados tecnológicos más atractivos del mundo para
los inversores»:
—Rusia posee el mayor mercado online
de Europa: 66 millones de rusos con conexión a Internet, con un
crecimiento esperado del 15-20% anual hasta 2018.
—En diciembre de 2013, las empresas
de comercio electrónico protagonizaron el mayor aumento en ofertas de capital
riesgo (un 33%). La industria multimedia y del software las siguió de cerca con
un 22%.
—El mayor operador ruso de sistemas
de pago electrónico, QIWI, salió a Bolsa en el NASDAQ en
mayo de 2013, y desde entonces ha triplicado su tamaño.
El artículo aseveraba igualmente que
los empresarios debían ser conscientes de que «en relación a garantizar las
inversiones, las normas culturales son más o menos las mismas que en
el Reino Unido o EE UU». Sobre el marco legal vaticinaba que “aunque menos
desarrollado, con el tiempo ofrecerá el mismo nivel de protección y
transparencia que el de la UE”.
Interesante y prometedor panorama.
Una pena que no se ajuste del todo a la realidad… y que los emprendedores
digitales rusos sean los primeros en denunciarlo.
Lo «otro» que
Occidente necesita saber
El 7 de agosto del año pasado, 37 líderes de startups rusas expresaron mediante una
carta abierta su apoyo al candidato opositor Alexei Navalny a la alcaldía de
Moscú. En ella dejaban claro que «sin Estado de Derecho y
elecciones libres no podemos poner en marcha negocios modernos y sostenibles».
Kamil Kurmakayev, fundador de
Wikimart (un supermercado online) y firmante de la carta, expresa sus razones
para participar: «La situación de Rusia se está deteriorando más allá de todo
límite: el Gobierno puede hacer cualquier cosa y nadie está protegido de él (…) a empresas como la mía les resulta cada vez más difícil atraer
inversión extranjera porque los potenciales inversores están
preocupados por la falta de protección de los derechos de propiedad… y nuestros
empleados están pensando en mudarse a Silicon Valley».
No es habitual este tipo de tomas de
posición por parte de hombres de negocios en Rusia (y cuando se dan, suelen
acabar con empresarios encarcelados). Quizá eso explique la ausencia de los
fundadores de VKontakte o Yandex, los gigantes tecnológicos de Rusia, entre los
firmantes de la carta.
Fuente: ticbeat.com

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