El uso de herramientas que burlan los bloqueos a
ciertas páginas suele corresponder a informáticos o personas más aficionadas a
la Red. Sin embargo, esas opciones cobran más vigencia cuando países bloquean,
de forma deliberada y para hacer uso de la censura en redes sociales o
páginas «sensibles». Al igual que en el mundo real, hay muchas
«trampas» para saltar estas barreras de información.
Turquía ha sido uno de
los últimos en bloquear el acceso de sus usuarios a Twitter. Hace un par de semanas
atrás era Venezuela, que a través de un proveedor de internet hacía lo propio
con los clientes de imágenes en Twitter, según confirmaba un portavoz de la red
de Microblogging.
Internet fue concebido como un medio abierto, dónde la información
fluyese libremente, algo que chirría con los Gobiernos que quieren controlar a
sus ciudadanos. Hay varias herramientas, con menos o mayor complicación, que
pueden ser usadas por el usuario común para seguir disfrutando de contenidos
«prohibidos».
Una de las opciones es
la Red Tor (The Onion Router). Este programa permite navegar por la Red de
forma anónima y «segura», y recomendada por personajes como Edward Snowden. Tor
no desvela la dirección IP de los usuarios,
garantizando ese anonimato. Según las estadísticas de esta herramienta, su uso
se disparó en un 29% en Turquía desde que se
aplicase el bloqueo a Twitter. En Venezuela también aumentó su uso en el mes
de Febrero, cuando fueron bloqueadas algunas páginas web.
El usuario sólo tiene que descargar su programa
a través de la página web. Es compatible con Windows, OSX de Apple, Linux,
(también tienen un versión para smartphones) y para código de Fuente. Desde Tor
explican que algunos hábitos de usuario deben cambiar a la hora de utilizar
esta Red. Por ejemplo, utilizar su navegador Tor Bundle, un explorador como Chrome o Firefox pero que permite ir a
esos sitios bloqueados y de forma anónima. Está disponible en español. [Aquí, cómo descargar paso a paso]
Hay otras opciones, como por ejemplo, cambiar la
dirección Proxy. Según explican en la BBC, un Proxy es una suerte de
«ordenador» intermedio entre el explorador que utiliza el usuario y el servidor
de internet. Para burlar el bloqueo hace falta manipular la configuración y
colocar un número de Proxy ubicado en un país dónde dicho servicio no esté bajo
la censura.
Si es un usuario de Windows, sólo tiene que ir a
Panel de Control hacer clic en Conexiones y después en
Configuración LAN. Ahí podrá cambiar el Proxy. Lo más recomendable
es utilizar alguna que esté operativo en páginas como Freeproxylist.
Hay otros programas que hacen esto de forma
automática ó que cambian las direcciones IP, se les llama clientes VPN (Red
Privada Virtual). Estos programas conectan a los ordenadores de forma remota.
El tráfico generado se «ruteados», y por lo tanto, se saltan los bloqueos. Hay
varios clientes fiables de pago y gratuitos.
TunnelBear, BlackVPN, VYprvpn y Hotspot Shield son algunas de estas
opciones. Sus precios van desde los 5 dólares hasta los 20.
En el caso de TunnelBear, su servicio es gratuito mientras no se consuman más
de 500 Mb de transferencia.
También hay clientes VPN que ofrecen extensiones
para navegadores. Una extensión, es una versión «online» de su programa
compatible concierto tipo de explorador.
ZenMate es una opción. Está disponible como
extensión en
Chrome y
Opera. Ambas extensiones son
gratuitas. Su función es la misma, saltarse bloqueos. Aseguran, en la tienda de
extensiones, total privacidad ya que encriptan toda la información; acceso a
«cualquier» web. Este VPN señala que el usuario puede eligir el país dónd la
página web «pensará» que está. ProxMate es otro cliente. Ofrece extensión en
Chrome y FireFox.
Fuente:
ABC.es

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