Como suele ser habitual en
el mayor congreso de telefonía móvil del mundo, ninguno de los grandes
fabricantes ha querido desaprovechar el primer día de feria para mostrar cuales
son sus poderes. Sony, Samsung, Nokia, Telefónica, LG,
Vodafone, ZTE, Huawei, HTC... Todos ellos han mostrado sus nuevos
dispositivos, planes y tecnologías, ofreciendo en conjunto una visión bastante
acertada de lo que podremos ver en el mercado durante los próximos meses.
La mayor sorpresa, sin
duda, ha sido la que dio, a primera hora de la mañana, la finlandesa Nokia, que
mostró tres terminales compatibles con Android, es decir, capaces de hacer
funcionar la mayoría de las aplicaciones de la tienda de Google. La sorpresa,
por supuesto, es precisamente esa: que una marca casi recién comprada por
Microsoft y, por lo tanto, volcada por completo al desarrollo de la plataforma
móvil de Windows, dedique ahora sus esfuerzos a promocionar un sistema
operativo compatible con el de su mayor archienemigo. Es algo que a muchos les
cuesta comprender.
El movimiento, sin embargo,
tiene su lógica. Resulta, en efecto, muy complicado, por no decir imposible,
fabricar «smartphones» decentes con Windows
por menos de cien euros. Los nuevos Nokia X, X+ y XL, sin
embargo, si que pueden mantenerse alrededor de ese precio. Habrá que esperar
algunos meses para comprobar los resultados de esta «acrobacia tecnológica» y para conocer, sobre todo, cuál será la reacción de Google.
También a primera hora, de
hecho a la misma que Nokia (las ocho y media de la mañana) otro de los grandes
desvelaba sus intenciones. Fue la japonesa Sony, que presentó tres productos de
auténtico ensueño. Entre ellos el deseado Xperia Z2, más
fino, ligero y potente que el anterior Z1 y
que es capaz, además, de grabar vídeos en UHD (Ultra Alta Definición o 4k).
Con dos altavoces delanteros y el ultimímísimo procesador de Qualcomm, el
Snapdragon 801, un cuatro núcleos a 2,3 GHz, se trata de uno de los móviles más
potentes de la feria. Le acompaña en prestaciones el nuevo tablet de la marca
japonesa, el Xperia Z2 tablet, una auténtica preciosidad con apenas 6.4
milímetros de grosor y una pantalla Triluminos capaz de reflejar los colores de
una forma increíble.
Llamó la atención, sin
embargo, el nuevo dispositivo «wearable» de la firma, la llamada Smart Band o
banda inteligente, que lleva el concepto de pulseras electrónicas varios pasos
hacia delante. La pulsera en sí, en efecto, no es más que trozo de plástico de
tacto agradable, que puede ser de varios colores, pero en cuyo interior se
esconde un núcleo electrónico inteligente que es el que hace todo el trabajo.
El núcleo se puede extraer
fácilmente de la pulsera para llevarlo en el bolsillo, sujeto a la camisa con
una pinza o colgado del pecho, y es él el que va monitorizando toda nuestra
actividad (no sólo la física) y transmitiéndola a una aplicación, Lifeblog, en
la que podemos ver, en una línea de tiempo en la pantalla del
móvil, el ejercicio que hemos hecho, el tiempo que hemos dormido,
cuándo y dónde hemos hecho fotos o toda nuestra actividad, por horas, en las
redes sociales. Un auténtico resumen del día en la palma de la mano.
Samsung, el auténtico
gigante de la feria, prefirió presentar su teléfono estrella a las ocho de la
tarde. Fue entonces, y sólo entonces, cuando se desvelaron las excepcionales
características de su nuevo buque insignia, el Galaxy S5, un terminal que
supera a su antecesor. Mientras, para caldear el
día, la firma coreana dejó ver su Gear 2, la nueva
versión de su «smartwatch» más fina, más potente y con importantes cambios en
cuanto al diseño y la funcionalidad.
Por ejemplo,tanto la cámara
como el micrófono, que en la versión anterior estaban en la correa, ahora se
integran en la carcasa del reloj, lo que hace posible intercambiar correas de
varios colores. También el procesador y la resolución de la cámara son algo
superiores al modelo anterior.
Fuente: ABC.es

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