Un estudio realizado de
manera conjunta por las universidades de Florida, Michigan y Washington
sostiene que consultar su smartphone por motivos de trabajo hasta última hora
del día reduce las horas de sueño de los trabajadores y los vuelve, por tanto,
menos productivos que si no lo hicieran así.
El estudio, cuyos
resultados han sido recogidos por
el Wall Street Journal, se divide, a su vez, en
dos encuestas, que fueron realizadas a un grupo de trabajadores. En la primera
de ellas se les preguntaba a primera hora de la mañana cuántas veces
consultaron su móvil desde las nueve horas de la noche anterior, cuántas horas
habían dormido y, además, cuán concentrados se sentían en
ese preciso momento.
Los investigadores
descubrieron que el uso por motivos laborales del smartphone a última hora del
día conlleva una reducción de las horas de sueño. Dormir peor, además, encierra a los trabajadores en una suerte de efecto dominó
que los hace despertar de peor humor y estar menos concentrados durante toda la
jornada.
La segunda parte del
trabajo se ha centrado en determinar de qué forma el uso de la tecnología móvil
a horas tardías podía entorpecer el sueño y, también, el rendimiento en el
trabajo al día siguiente.
En realidad, no solo se
trata del smartphone. Está comprobado que casi cualquier dispositivo
electrónico por la noche afecta a la calidad y a las horas del
sueño. Pero los teléfonos inteligentes, por estar siempre tan al alcance de la
mano y por lo cerca que nos obligan a estar de su pantalla, resultan, para los
responsables del estudio, especialmente determinantes en las horas y la calidad
del sueño.
Los sujetos investigados
manifestaron que el uso de sus teléfonos relacionado con temas de trabajo
estaba asociado con menos horas de sueño, y también hablaron de más cansancio,
menos autocontrol y menos concentración al despertar.
No es el primer estudio que
lo afirma así. En diciembre nos hicimos eco de un experimento realizado por
alumnas de un instituto de Dinamarca, que comprobaron
los efectos de las ondas de la conexión WiFi en las plantas, tras descubrir que dormían mucho peor cuando lo hacían con sus teléfonos
móviles junto a la almohada.
Otros trabajos anteriores,
como el realizado por la profesora de la Escuela de Negocios de Harvard,
Leslie Perlow, que investigó con un grupo de ejecutivos a los que se
les impuso la rutina de desconectar regularmente, demuestran que quienes
descansan por completo de sus tareas de trabajo a última hora del día se sienten más interesados por su trabajo y más
satisfechos tanto personal como profesionalmente.
Según los autores de la
investigación, los beneficios de estar siempre conectados gracias a nuestros
smartphones se ven eclipsados por el hecho de que a los trabajadores les
cuesta cada vez más recuperarse completamente de su jornada laboral
cuando están fuera de la oficina.
Los responsables de este
estudio recomiendan que apaguemos el teléfono y
disfrutemos de la tarde-noche, y también piden a los directivos y
jefes que comiencen con su propio ejemplo, evitando el envío de correos y
tareas a horas intempestivas.
Fuente: ticbeat.com

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