Corren tiempos donde impera lo digital. Donde los transeúntes caminan sin despegar la vista de sus móviles y dónde
las felicitaciones de cumpleaños se hacen a través de Facebook. No hay duda de
que cada vez lo digital se funde más con el mundo físico y ahora hay una nueva
iniciativa para llevar a este campo un sentido que hasta ahora se
le había hecho esquivo a la tecnología, el olfato.
Existen mascotas virtuales,
realidad virtual y ¿por qué no?, olor virtual. Esta fue la meta que se propuso
David Edwards, profesor de Ingeniería Biomédica de la Universidad de Harvard y
fundador de Le Laboratoire con OPHONE.
Le Laboratoire es un centro
de arte y diseño contemporáneo de París cuyos artistas experimentan con «las
fronteras de la ciencia» que ha presentado en Wired 2013 en Londres OPHONE, un
teléfono que busca comunicar aromas.
Es un dispositivo compuesto
por varios tubos y conectado vía Bluetooth que emite aromas y olores de acuerdo
a los mensajes que recibe a través de móvil. Quien posee el OPHONE recibe un aroma en vez de un mensaje de texto. Puede enviar, por ejemplo,
el olor de una taza de café con caramelo recién hecho. El recipiente de cuatro
tubos expulsa este olor, la persona huele la mezcla y listo.
Quien envía el olor lo hace
a través de una aplicación que se encarga de «componer la sinfonía de
olores». El OPHONE se encarga luego de reproducir esa sinfonía
olfativa.
La idea es básica. Muchos
de los recuerdos de las personas están ligados a olores, sean buenos o
desagradables, sin embargo no hay forma de canalizarlos en la comunicación.
«La transmisión de olores
hasta la fecha no es inteligente», explica
Edwards, a la revista Wired. El fundador de Le
Laboratoire señala que como lo olores suelen permanecer en la memoria es
difícil enviarlos de forma «cohesionada».
El OPHONE se basa, para
solventar esto, en el oChip, un cartucho diminuto que almacena
información olfativa y que de momento puede reproducir cientos de
olores. Este chip se instala ahora en el sistema de tubos, pero en un futuro se
podría insertar en libros y con solo pulsar un botón obtener olor.
El OPHONE presentado en la
conferencia de Wired en Londres, tiene cuatro tubos que están cargados cada uno
con hasta ocho chips de olor. «Estas son señales de olor muy sutiles que me
permiten crear oraciones, párrafos y ensayos, si se quiere, de los mensajes de
olor», ha explicado Edwards a Wired.
Edwards y su equipo tienen
un año trabajando en el proyecto y por ahora no hay fecha específica o precio
de lanzamiento. Por ahora las aplicaciones inmediatas serían oler diferentes
tipos de café.
Fuente: ABC.es
Véalo en Video:

No hay comentarios:
Publicar un comentario