El Ejército estadounidense
se está preparando para ser «más pequeño, más letal, con mayor despliegue y ser
más ágil». Esto según las palabras del General Robert Cone, jefe del Mando de
Adiestramiento en el Simposio
de Aviación del Ejército realizado en Arlington.
Para lograr esto planean
reducir su tropa en tierra entre 3.000 y 4.000 soldados en los próximos años y
reemplazarlos por robots y plataformas sin tripulación. «Tengo claro que se podrían realizar de forma robótica muchas de
las tareas» y que con esto se tiene que «repensar» el tamaño de la
infantería.
Cone destacó por ejemplo,
que el uso de vehículos terrestres no tripulados, a los que se les
añadirían otras plataformas sin tripulación, hace que se requieran menos
armadura, menos protección, por lo que se reduce el peso del equipo de
combate. De hecho, el uso de drones en combate se ha estado probando
desde hace algunos años.
Cone destacaba el éxito que
ha tenido la Marina estadounidense en reducción de personal en lo barcos
gracias a labores automatizadas. «Hay funciones en la brigada que podemos
automatizar con robots o máquinas sin tripulación que haría reducir el número
de soldados involucrados. Las personas son nuestro mayor
costo», dijo.
Esta confesión del Ejército
no es algo hipotético o nuevo. De hecho, hay informes militares que indican que
la plantilla del Ejército se va a reducir de los 540.000 soldados a sólo
420.000 en los próximos cinco años.
Existen una división del
Pentágono dedicado sólo a la puesta en punto de robots que mejores las
capacidades de los soldados o que lo sustituyan en diversas tareas. Se trata de DARPA,
una agencia creada de forma oficial el 7 de febrero de 1958 para dar respuesta
al avance tecnológico que lideraba para el momento la Unión Soviética.
DARPA ha financiado a
empresa como Raytheon Sarcos para la realización de la segunda generación de exoesqueletos, bautizada como Sarcos XOS 2. Esta
estructura robótica con tanta fuerza y resistencia, potencia las habilidades de
quien la use. Le da más fuerza y agilidad.
Esta Agencia ha contratado
los servicios de Boston Dynamics para la creación de distintos robots avanzados
y pensados para el campo militar. Dicha empresa fue comprada
a finales de 2013 por Google.
El Ejército se encuentra
detrás del proyceto TALOS, encargado al Instituto de Tecnología de
Massachusetts, dónde se encuentran trabajando en el desarrollo de un material
para el traje real de «Iron
Man». La idea es que sea un material a prueba de balas, con
el que el soldado pueda entrar en una zona problemática sin que los disparos
afecten su táctica. Ahora, el Ejército estadounidense tiene que convencer a la
población de los beneficios de matar personas con robots.
Fuente: ABC.es

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