Casi cualquier tarea que se venía realizando
tradicionalmente de una determinada forma, se ha visto transformada por ésta.
Por ejemplo, gracias a internet, ha cambiado radicalmente la manera de
informarnos, comunicarnos o de realizar ciertas compras. Y es que la tecnología
está permitiendo que realicemos de manera más rápida y cómoda muchas de las
actividades que antes nos costaban largos trámites, esperas y desplazamientos.
Además, nos permite realizarlas en el mismo momento en que deseamos.
Igualmente las compañías se esfuerzan para ser lo más
eficientes posible, prestando especial atención a las nuevas tecnologías que
ofrecen mejoras y ahorros en tiempo y costes. Evidentemente, la actual
situación económica ha acentuado este interés de manera muy considerable. Y es
que la pauta empresarial de los últimos años ha sido la optimización de los
costes, para ahora empezar a poner el foco también en hacer crecer los ingresos
mediante nuevos productos, nuevas y creativas ofertas o simplemente accediendo
a nuevos mercados o sectores.
En este sentido, una de las formas de ahorro más novedosas
que está empezando a adoptarse por muchas compañías, es el Cloud Computing.
Este modelo es similar al del renting de coches (alquiler a largo plazo de un
vehículo con múltiples servicios incluidos). El objetivo del renting es
facilitar la utilización del coche en las mejores condiciones y con el servicio
más completo, no su compra. Cloud hace algo parecido y, de hecho, está transformando
la manera en que las organizaciones utilizan la tecnología. Por ejemplo, en vez
de disponer de una serie de potentes servidores alojados en un Centro de
Proceso de Datos (CPD) propio, que nos permitan una determinada capacidad de
computación para una campaña de 2 meses de duración, podemos alquilar dicha
capacidad en la “nube”, de forma que al terminar la campaña dejemos de pagar
por esas infraestructuras sin haber tenido necesidad alguna de habilitar
espacio, energía, refrigeración, etc… en nuestro CPD. O en el caso del
software, en lugar de tenerlo instalado en un PC o servidor, el software es
entregado, literalmente, “como un servicio” a través de un navegador Web. Esta
modalidad de uso del software como servicio, se conoce como Software-as-a-Service
o SaaS.
SaaS rompe con el modelo tradicional de compra de licencias
de software sumando múltiples servicios de gran valor añadido para el cliente.
Por un lado, SaaS permite alcanzar importantes ahorros, reduciendo a cero los
costes, en muchos casos ocultos o difícilmente predecibles, de mantenimiento,
migraciones y actualización. Por otro, SaaS permite acortar los tiempos de
puesta en marcha de las aplicaciones, a la vez que minimiza los riesgos de
fracaso ya que el cliente no paga hasta que usa el servicio. Por todo ello, el
retorno de la inversión es casi inmediato y el atractivo muy alto al mejorar el
Coste Total de Propiedad o TCO y reducir el time-to-market.
También existen
aspectos que se perciben como puntos a mejorar, como pueden ser la seguridad de
los datos, su confidencialidad o la disponibilidad del servicio. De forma
general, los proveedores han mejorado y madurado mucho su oferta SaaS en los
últimos meses con la intención de dar una adecuada respuesta a estas
incertidumbres.
No obstante, la experiencia es clave y no es difícil
encontrar empresas con una oferta SaaS ya madura que garantice, incluso por
contrato, unos niveles de disponibilidad y seguridad mejores que los que el
propio cliente estaba pudiendo ofrecer internamente. En cuanto a la protección
de datos, es importante conocer la localización de los mismos y del proveedor
para poder entender la legislación que aplica. De esta forma, un proveedor con
sede en un país de la Unión Europea y con los datos localizados en ese mismo
país, puede ofrecer unas mayores garantías de cumplimiento de la LOPD por
homogeneidad con España en la legislación aplicable. En este sentido la
normativa norteamericana es bastante más “intrusiva” permitiendo que el
Gobierno solicite, si lo considera necesario, el acceso a datos privados de
clientes sin notificarlo a los mismos. Esto es así para las compañías
norteamericanas incluso si los datos los tienen localizados fuera de su país de
origen.
En definitiva se trata de un nuevo modo de entrega del
software que mayoritariamente aporta
ventajas. No es de extrañar que en informes publicados por analistas como
Gartner, se muestre que una gran mayoría de compañías prevén ampliar sus planes
relacionados con Software-as-a-Service. Y es que SaaS encaja a la perfección con la situación
actual de búsqueda de ahorros y reducción de tiempos de puesta en producción,
manteniendo la calidad en el servicio.
Además puede ser el canal para desplegar iniciativas de negocio innovadoras que
tanto se necesitan en
Por Eduardo Martínez, Director General de EasyVista España
Fuente:diarioti.com

No hay comentarios:
Publicar un comentario