Sergey Brin, cofundador de Google y principal
evangelista de las Google Glass, se paseaba en cualquier evento, presentación,
e incluso en el metro de Nueva York con las gafas de realidad
aumentada. Hace dos domingos, en la alfombra roja de un evento en Silicon Valley sorprendió a los asistentes por no llevarlas. Dijo
haberlas dejado en el coche. Sin embargo, para Reuters, Brin no podría haber elegido un peor momento para dejarse ver sin las
«Glass». Según una investigación realizada por la agencia, los desarrolladores y propietarios tempranos de las Google Glass
han perdido el interés en el dispositivo y abandonado sus proyectos.
Las Google Glass, que hasta ahora se
han comercializado sobre los 1.500 dólares, son unas gafas inteligentes
conectadas al móvil, con una pequeña pantalla suspendida sobre el ojo derecho
del usuario. Google ha retrasado varias veces la llegada de dichas gafas al
mercado general. Se esperaba que la empresa hiciera el lanzamiento
oficial este año pro según las últimas informaciones, no será hasta 2015 que
las Google Glass lleguen a las tiendas de productos tecnológicos.
Si bien las Glass han encontrado un
hueco en algunos sectores, como en el de la medicina, los desarrolladores de
aplicaciones no creen que se conviertan en un producto solicitado por el
consumidor final.
De 16 desarrolladores
de aplicaciones para Glass contactados por Reuters, nueve
confesaron haber abandonado sus proyectos, en la mayoría de los
casos por falta de clientes o limitaciones del dispositivo. Otros tres
especialistas en aplicaciones, abandonaron sus proyectos para el consumidor
final y se han dedicado a desarrollar para negocios.
Reuters destaca por otra parte que
una gran cantidad de desarrolladores sigue apostando por las Google Glass. Hay
cerca de 100 aplicaciones en la web oficial, entre ellas Facebook.
«Si hubieran 200 millones de Google
Glass vendidas, sería una perspectiva distinta. No hay mercado
en este punto», ha dicho Tom Frencel, director de Little Guy Games,
una empresa que ha puesto en espera el desarrollo para Glass y ha apostado por
otras plataformas como Oculus Rift, las gafas de realidad virtual.
Abandono en
Google
Otro punto destacado por Reuters ha
sido la salida de empleados claves en el desarrollo de las Google Glass en los
últimos seis meses. Entre ellos Babak Parviz, considera uno de los padres de las Glass, Adrian Wong, jefe de
ingeniería eléctrica y Ossama Alami, director de
relaciones con desarrolladores.
Google insiste en que está
comprometido con las Google Glass, con cientos de ingenieros y ejecutivos que
trabajan en ellas, así como con la llegada de la nueva jefa fashionista Ivy
Ross, ex ejecutiva de Calvin Klein.
Por otra parte, decenas de miles de
personas utilizan las Glass como consumidores pilotos. «Estamos llenos de energía y con más energía que nunca sobre la
oportunidad que representan los wearables, sobre todo las Glass»,
dijo Chris
O'Neill, Jefe de Operaciones de Negocios.
El proyecto de las Google Glass fue
el primero en salir a la luz de la división X, los laboratorios «secretos»
que ahora desarrollan los coches sin conductor y los
teléfonos modulares de Ara.
Para O’Neill, al igual que pasara
con los teléfonos móviles, la incorporación de las Glass a la vida cotidiana
tomará tiempo. «Estamos tan comprometidos como siempre en hacer un lanzamiento
para consumidores. Eso va a tomar tiempo, y no vamos a lanzar este producto
hasta que no esté absolutamente listo», confesó O’Neill.
En abril de este año, Google lanzó «Glass at Work»,
un programa para incentivar el uso del dispositivo en industrias específicas, como Sanidad o la manufactura.
El esfuerzo ha derivado en aplicación que están siendo probadas o usadas en
empresas como Boeing o Taco Bell. El gigante de internet también ofrece descuentos de Glass para algunos negocios.
CrowdOptic, una empresa que usa las
Google Glass como ordenadores portátiles para cirujanos, ya se usa en 19
hospitales estadounidenses y espera crecer hasta los 100 centros médicos el año
próximo.
Fuente: ABC.es

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