En un mundo cada vez más
global, las fronteras pierden sentido. E internet es el mejor ejemplo de que no
se pueden poner puertas al campo. Expertos en seguridad
informática han reclamado una agilización de la directiva de
conservación de datos para una mayor protección de la información de los
internautas, cuyos modificación podría ser en mayo. Actualmente, la UE debate
una modificación de la regulación europea para un marco legal más armonizado
que ofrezca una protección en materia de datos similar a todos los ciudadanos
independientemente del país de la Unión Europea en el que
residan.
La privacidad cada vez
interesa más a los usuarios, máxime a raíz de conocerse el programa de
espionaje por parte de la Agencia de Inteligencia Norteamericana (NSA, por sus
siglas en inglés). «Los usuarios somos cada vez más conscientes y tenemos una
mayor madurez digital en el entorno ‘online’», explica a este diario Paula Ortíz, directora jurídica de IAB
Spain, con motivo del Día Internacional de la Protección de
Datos, que se conmemora este martes en todo el mundo y que sirve para
concienciar de los derechos y responsabilidades del ciudadano en cuanto a
privacidad.
La normativa actual, que data del año 1995, es coetánea al nacimiento de internet y, por tanto, no recoge todo el
desarrollo tecnológico que se ha avanzado desde entonces. «En el actual entorno
global y multiconectado se necesitan unos estándares aplicables a todas las
empresas; ponemos más barreras a las empresas europea que a las extranjeras»,
critica.
Precisamente, como
consecuencia del episodio sobre la NSA han saltado las alarmas
de gobiernos y ciudadanos acerca del uso que se le dan a sus datos
personales. «Nos ha hecho un poco más conscientes de la situación en la que se
encuentran los datos, sobre todo, cuando esos datos se encuentran en el entorno
europeo, donde hay unos estándares mínimos. A veces tendemos a pensar que en todos
los sitios es igual», reconoce María Gómez,
directora de privacidad de la consultora Mind
Your Privacy.
El objetivo del reglamento
europeo que se debate es acabar con las distintas leyes de cada país, lo que se
dan casos como el de Irlanda, país que alberga las sedes de las principales
compañías tecnológicas, que aplica unos criterios más
laxos que el resto de los países de la Unión Europea. «A la gente le
importa su privacidad, pero eso es como las condiciones de compra de un
supermercado: solo te preocupan cuando tienes que hacer uso de ellas y algo
algo mal», manifiesta.
Por tanto, debido a la gran
cantidad de datos que manejan las compañías de internet acerca de sus usuarios,
poco a poco, los usuarios ha comenzado a detectar problemas que antes no se
habían planteado. «Ahora es cuando los problemas empiezan a asomar la cabeza y,
por ejemplo, cada vez más, la analitica y el Big data se empiezan a aplicar a
temas de contratación de empleados», recuerda Gómez, al tiempo que insta a las
agencias de protección de datos de los diferentes países a estar más
coordinadas y homogeneizadas.
Por su parte, el director
de la Agencia Española de
Protección de Datos, José Luis Rodríguez Álvarez,
ha animado en declaraciones a la agencia EFE al uso responsable de la
información. «La concentración de grandes cantidades de información personal en
manos de unos pocos actores globales» es uno de los
aspectos «que más preocupa» al organismo. A su juicio, se trata de un fenómeno
vinculado con el desarrollo tecnológico, que permite hoy día recoger cantidades
ingentes de información personal, «a menudo, sin que el ciudadano sea
consciente de ello», ha advertido.
La Unión Europea pretende
reforzar la protección de los datos personales pese a la oposición que la nueva
directiva que prepara ha despertado entre grandes empresas, especialmente de
Estados Unidos. Recientemente, al término del Consejo informal de ministros de
Justicia, el titular griego, Jarálambos Athanasíu,
reiteró su intención de lograr un compromiso en este tema antes de que finalice
la actual presidencia semestral de la UE. La protección de los datos personales
de los ciudadanos europeos «no es un lujo», sino «una necesidad real», constató.
Fuente: ABC.es

No hay comentarios:
Publicar un comentario