Digamos que no estás en casa y alguien
llama a la puerta. No hay muchas opciones disponibles; no estás allí para
abrir, dejarla cerrada o fingir que no estás allí. Por otra parte, tampoco
puedes saber si esa persona existe porque no estás en casa para comprobarlo.
Tampoco puedes saber si tu casa permanece en su lugar en tu ausencia; sólo
sabes que está allí cuando vuelves. ¿Realmente puede uno aspirar a ser feliz
entre tantas dudas? No, claro que no. Por eso la iDoorCam es absolutamente
imprescindible.
Cuando alguien toca la iDoorCam, ésta
avisa a todos los miembros de la familia vía wifi/3G y les muestra una imagen
en directo de la persona, dándoles la opción de contestar a la llamada y
confirmar que no están en casa o, bueno, hacer como que no ven el móvil,
enterrarlo bajo la arena,... ya sabéis. En los viejos tiempos tocar cinco veces
y no obtener respuesta se consideraba una pista concluyente, pero el mundo
tiene que avanzar.
Véalo en Video:

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