El cine se ha encargado de crear
mitos en torno a la inteligencia artificial, programas informáticos y máquinas
que cobran «vida» y actúan libres sin ataduras. Que ayudan a los humanos. Ese
conflicto ha creado argumentos esenciales en la historia como
HAL 9000, la computadora de «Odisea en el espacio» que se encargaba de controlar
las funciones vitales de la nave.
«Realmente el campo de la tecnología del
reconocimiento de voz tiene muchos años», explica a este diario Pedro Moreno, jefe de investigación de reconocimiento
de voz de Google. De hecho, en los años
sesenta los científicos eran bastante optimistas sobre la creación, en varias
décadas, de una computadora capaz de entender a la voz humana. Muchas de las
cosas que se imaginaban son hoy posibles. Los asistentes virtuales como Siri, propiedad de Apple, o Google
Now, permiten controlar los dispositivos por comandos de voz, algo que
está representando «un cambio radical en la interacción con los ordenadores».
El gigante de internet, cuyo ejemplo de esta tecnología se percibe
rápidamente en el dispositivo de realidad aumentada Google
Glass, lleva varios años investigando en ampliar las funciones de
sus servicios con el objetivo que puedan ser controlados de manera natural.
«Queremos que Google deje de ser una caja blanca en la que introduces palabras
para ser un mayordomo que te contesta y te devuelve resultados procesados»,
señala.
De hecho, Google trabaja para expandir esta tecnología y llevarla a un
nuevo nivel, de forma que los dispositivos estén «constantemente escuchando» a
su propietario. Este, con tan solo hablar, será reconocido por el
aparato. «Ok, Google», al igual que ya sucede con las gafas,
permitirá que a largo plazo el asistente virtual habite en muchos de esos
aparatos que forman parte de la vida diaria (relojes, coches,
electrodomésticos...).
El siguiente paso, y en el que llevan años trabajando científicos e
ingenieros, es que tengan, digamos, vida propia. En Silicon Valley, cuna
tecnológica por excelencia, se encuentra una oficina que reúne a los creadores
de Siri. Allí, ponen en marcha un proyecto llamado SRI
International que está desarrollando desde el pasado año Bright, un asistente virtual «que algún día podría
saber cuál es la información que necesitas antes de que se lo pidas», pública
Technologyreview.com. «Es un nuevo paradigma de
interacción hombre-máquina. Bright aumentará la eficiencia y la eficacia para
los usuarios que están cognitivamente cargados sobrecargados de tareas. Bright tiene el potencial para reducir los errores críticos»,
explica la organización.
Ya existen programas de asistentes virtuales, como Google Now, que tratan de predecir qué tipo de
información puede necesitar un usuario y servirla de forma automática como, por
ejemplo, reconocer que un usuario está esperando en una parada de autobús y
entregarle los horarios de autobuses. Bright, según cita el medio, es «más
sofisticado». El equipo tras esta tecnología quiere ampliar su capacidad para
predecir los intereses y automatizar tareas. Según estiman, aprenderá del
usuario, le recomendará, tendrá iniciativa propia y le devolverá contenido
relevante.
Fuente: ABC.es

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